Por Philippe Mathelet
Hidrolaterapia o el uso de las aguas florales
Los principios activos de la planta utilizada aliados con el agua harán del hidrolato un indiscutible drenador de fondo del organismo.
El hidrolato es el agua cargada de los principios volátiles recogidos durante una destilación al vapor de agua de una planta entera o de una parte de planta (y no solo de las flores).
Los principios activos de la planta utilizada aliados con el agua harán del hidrolato un indiscutible drenador de fondo del organismo.
Los hidrolatos, o aguas florales, son sobre todo conocidos por sus virtudes culinarias pero sus cualidades terapéuticas aún son ampliamente ignoradas por el gran público. Sin embargo, las aguas florales existen desde hace milenios y ya se utilizaban en el Antiguo Egipto.
El hidrolato es el agua cargada de los principios volátiles recogidos durante una destilación al vapor de agua de una planta entera o de una parte de planta (y no solo de las flores).
El término hidrolato proviene de la denominación latina « hydro » que significa agua y del francés « lat. » o « lait » porque esta sustancia presenta una apariencia lechosa en los minutos que siguen a la destilación.
Durante el proceso de destilación, aparecen nuevas moléculas bajo el efecto de la humedad y el calor, mientras que otras moléculas más pesadas no son arrastradas.
Así se extraen y recogen en el alambique dos productos distintos: el aceite esencial y el hidrolato. Este último no es ni una infusión, ni una decocción, ni una maceración.
El hidrolato está más concentrado en principios activos que las tisanas y aunque impregnado de las mismas moléculas aromáticas que los aceites esenciales, su concentración en principios activos será menor que estos últimos, haciéndolo así menos peligroso de usar y con menos contraindicaciones (uso posible para niños y mujeres embarazadas, entre otros...).
Los hidrolatos pueden por tanto ser utilizados tanto por vía externa; loción para el cuerpo y el rostro, en compresa o vaporización (aguas florales de rosa, aciano, geranio o manzanilla por ejemplo) como por vía interna. En este último caso, se usará puro o mezclado con agua o una tisana, en tratamiento o en forma de cura preventiva o de mantenimiento, incluso como gárgaras o enjuague bucal.
Los principios activos de la planta utilizada aliados con el agua harán del hidrolato un indiscutible drenador de fondo del organismo.
Actualmente existen alrededor de sesenta hidrolatos y también se encuentran mezclas tales como bebidas de plantas para el invierno, para la piel, para el sueño…
Insertándose perfectamente en la fitoterapia así como en la cosmética bio, el hidrolato se convierte en un aliado imprescindible del bienestar natural.
Estos contenidos son informativos y no constituyen consejo médico, diagnóstico ni prescripción.
Los artículos de esta sección reflejan la experiencia y las lecturas de su autor, que no ejerce ninguna profesión médica. Se publican a título informativo y en ningún caso sustituyen la consulta de un médico o farmacéutico. Los complementos alimenticios no son medicamentos. En caso de tratamiento en curso, embarazo, lactancia o enfermedad, consulte a un profesional de la salud antes de cualquier uso.
